CÓMO CONSTRUIR

Una vez decididos transitar esta experiencia y contando con un espacio disponible nos encontramos con  las normativas propias de cada lugar que refieren a la situación del terreno en relación  a la casa que se pretende construir. Dependiendo de las dimensione del mismo, de, la densidad de cada barrio,  existen (o no) retiros mínimos obligatorios de una vivienda respecto de otra ubicada en terreno adyacente es decir que según el caso debe haber un espacio (no construido) entre una vivienda y la del vecino colindante.

En los caso de barrios residenciales, periferias,  urbanizaciones de baja densidad, el tipo de vivienda comúnmente visto es el de la llamada “vivienda unifamiliar aislada”, es decir que estas  casas no están en contacto físico con ninguna otra vivienda vecina, por el contrario están separadas por parte del terreno que pertenece a la misma vivienda y ofrecen una gran independencia a la familia que la ocupa.

Un aspecto no menor a tener en cuenta en esta “ecuación” que significa construcción de  una vivienda  son los tiempos de ejecución de la obra, es  decir: en cuanto tiempo, desde su inicio, una obra puede estar apta para irse a vivir. Como dijimos antes uno de las razones fundamentales  que motivan a las personas a construir su propia vivienda es la idea de dejar de pagar una renta o alquiler por el lugar donde habitan.

En este sentido los avances en las tecnologías de la construcción posibilitan acortar los plazos de construcción en un promedio de casi la mitad de tiempo; es decir que en nuestro análisis financiero  deberemos incluir también, la disminución de estos tiempos, como un valor añadido dado que representan un período en el que, por el hecho de estar ya viviendo en una vivienda de nuestra propiedad, no necesitaremos hacer frente al pago de una renta.

Para dar una idea de lo que estamos diciendo, la construcción de una casa que con un sistema tradicional por vía húmeda (muros de ladrillo, losas de hormigón) pudiera tardar alrededor de 12 meses, mientras que con un sistema por vía seca (por ejemplo: steel-framing), ese período puede acortarse en torno a los 6 meses.

El steel-framing es un sistema constructivo industrializado basado en la utilización de perfiles estructurales de acero liviano, en conjunto con otros componentes de aislación, división, fijación y terminación.

Se trata de un sistema abierto dado que se adapta a gran variedad de proyectos y tipologías y no tiene condicionantes en cuanto módulos estandarizados, ni con dimensiones especiales ni otro tipo de incompatibilidades. Representa una forma de construir con elementos más livianos que la obra tradicional, compuestos escencialmente por una estructura o esqueleto de perfiles laminados de metal galvanizado y placas de distinta composición según sea para el interior o exterior, (paneles de yeso y de  fibro-cemento, respectivamente), mas otros componentes internos a los muros o techos que aportan aislación térmica, hidrófuga o acústica.

Una limitación a estos sistemas puede ser el número de plantas a edificar dado que los muros que la conforman tienen la capacidad de sostenerse a sí mismos, a la estructura de techo y una planta mas (como máximo); con lo cual los hacen bastante adecuados para la construcción integral de una vivienda unifamiliar, pero no para edificios de grandes dimensiones. Si se requiere construir un mayor número de plantas se debe optar por realizar una estructura diferenciada (de metal,  hormigón etc ) por lo que  sistema steel-framming quedará relegado exclusivamente a la conformación de cerramiento o paredes exteriores, tabiques interiores, o incluso a la techumbre superior.

 

Con esto nos hemos referido a un recurso posible para edificar de manera eficiente y rápida basada en la tecnología de la construcción.